



Desde que estaba en tercero de secundaria, nuestro primo Toño Vega Espejo supo que su vida era la actuación, y no dudó en perseguir sus sueños. A los 20 años, Francisco Lombardi lo llamó para La ciudad y los perros, tres años después actuó en La Fuga del Chacal (Augusto Tamayo), y en 1988 fue Vitín Luna en La Boca del Lobo (Lombardi), película que hasta ahora ve todos los domingos en su casa porque le sigue conmoviendo "ese muchacho". 

Primo..te la ganaste...
